“Quería vivir profundamente y sacarle todo el jugo ala vida y no que cuando fuera a morir, descubrir que no había vivido”
La Sociedad De Los Poetas Muertos una pelicula dirigida por Peter Weir y protagonizada por Robin Williams, no es más que una ilustración de los grandes problemas de identidad humana en querer ser y tener que ser, donde persistentemente mantener una imagen frente a un conglomerado de sociedades exige conservar un perfil el cual sea de gran orgullo y aprobación.
Alrededor de los años 50 siempre había una regla o parametros por parte de los padres donde era obligatorio seguir las leyes y el temor a violarlas podía repercutir en grandes humillaciones o lo peor en el destierro, pero si comparamos esa situación en la que se puede luchar por lo que se quiere al siglo XX, se demostrara que soñar cuesta demasiado, pues ahora no es solo luchar para obtener lo que se quiere por encima de cualquier situación, si no volver a recrear los sueños que la misma indulgencia socialista se ha encargado de estratificar; como si alcanzar los sueños y las metas fuera solo para unos pocos, pues el conociendo lo puede llevar a uno lejos pero lo triste es que si confrontamos ese tipo de situaciones en la actualidad seria lastimoso ver que los sueños nunca cobraron importancia para la mayoría de personas, el miedo a ser avergonzado, lastimado, pasar por desapercibido en muchos de los casos donde solo se quiera dar a conocer la esencia del ser humano, no puede ser tan complicado.
La película recrea momentos de dolor y presión, en los que luchar por lo que se quiere resulta un contradicción a lo se tiene que hacer, así probablemente muchas persona bajo el yugo de sus padres u otros, vivieron en la vejez arrepentidos por no vivir su propia vida, pues aquellos que son padres siempre quieren lo mejor para sus hijos y creen que obligándolos hacer lo que ellos no pudieron ser vivirán mas felices. Hablar de querer hacer siempre, hoy en dia sera mas fácil, pero doloroso saber que ya no se escuchan a aquellos que sabían vivir la vida con integridad y respeto, no! eso ya no juega en el postmodernismo donde no importa si te hieren o te pisan lo importante es llegar por encima de cualquier obstáculo o persona.
Pero el concepto de hacer lo que se quiere y no lo que se tiene que hacer vas más lejos y hoy en día no hay políticas que conlleven a un despertar logico si no a un despertar frenetico en vivir la vidad sin limitaciones y desmesuradamente donde las obligaciones o las tradiciones ideologicas en una familia o soceidad juegan un papel fantasmal, por lo mismo, los sueños y los retos solo son para unos pocos, para aquellos que no se han dejado contaminar por miedos y complejos que constantemente divagan entre aquellos que no han tenido derecho a una libre expresión.
